sábado, 30 de septiembre de 2017

Itinerario

Diré bajito,
para no deshilvanar del todo la tristeza,
que  puedo verte sujetando aquel vaso,
removiendo el café con las primeras dudas
que ahora me sentencian
Sobre la mesa,
en el lugar que ocupa la culpa sin tu plato,
quedan restos de migas,
y esta fiebre devota calcinando la llave
que cerraba tus lunes,
abiertos siempre al deterioro
La puerta,
ya deshecha en pedazos,
me asemeja, con su olor a vacío,
al cielo cuando rompe
sólo para lloverme
Tu intemperie se viste de peldaños,
yo ahogada en pétalos,
pájaro anclado en tu presencia
Habré de pronunciarte varias veces,
y hasta tu pérdida,  
borrarte así,
para poder decir amor sin represalias,
uncida a la derrota en nuestro coche
que  me enuncia tan huérfana y tan libre,
como olvido de huellas



Destellos

Hubo una urgencia de piel
que no admitía pausas
ni excusas atrapadas
en un imán de la nevera
Queríamos pactar con el futuro,
le ofrecimos nuestra cólera
a cambio de un tejado de esperanza,
casi por nada, pensábamos
(qué le importará al tiempo
que nos saltemos tres inviernos)
Y cada noche,
cortábamos un trozo
de todas nuestras ganas,
poniendo el hambre alrededor,
la boca como abismo.
Éramos árboles mojados,
hojas con voluntad de verde
recitando la luz
con paciencia de gato
Aprendida la carne de memoria,
bastaron siete lunas para volver al frío
y conquistar,
el territorio diáfano
de nuestra indiferencia

domingo, 21 de mayo de 2017

<<¿De dónde esta manía de ser pájaro?>>

"Vuela el poema como lo hace el pájaro hacia su incierto destino en los silabarios y los pentagramas de un ya no cautivo universo. Se libera en voz la energía mística del lenguaje, reaparece en otro universo, acaso paralelo, al de las significaciones previstas. De tal obrar viene este libro, sin servidumbres a la obediencia retórica, de Cristina Requejo; poemas hechos con la materia del sueño, con las sustancias verbales de la indagación crítica, poemas en los que rebrota el tiempo del amor y el desafiante injerto de la memoria. La memoria como una forma extrema del amor, la memoria como un desafiante acto de dignidad ante la cobardía histórica del olvido"
                                                                                                      Juan Carlos Mestre

                                                                                                                               

jueves, 16 de abril de 2015

Amor

Tu nombre está a salvo en mi boca; yo estoy a salvo en tu mirada. ¿Quién querría abandonar estos refugios?
Huíamos del miedo, y mira ahora...